Hablemos del Sexo Cristiano (Para vírgenes y expertos)

Hace 10 años tuve relaciones sexuales por primera vez. En mi noche de bodas. Con mi nueva esposa.

¡Lo logramos! (casi, casi).

La iglesia nos explico mil razones por las cuales debíamos esperar. Estamos contentos de haberlo hecho. El problema fue que no nos dijeron nada sobre qué había que hacer cuando llegara el momento.

NADA.

Literalmente nada.

Así que 5 horas antes de la ceremonia de bodas, 2 amigos me llevaron a mi ultima salida como soltero. Ellos no podían creer que a la edad de 23 años todavía seguía siendo virgen. Les dije: “Si, lo soy… casi, casi”.

Ellos me acosaron un rato porque pensaban que trataba de impresionarlos con mi super espiritualidad. Ellos no eras creyentes como yo, así que creyeron que yo estaba actuando para no arruinar mi testimonio.

Más o menos esa era la verdad.

Pero en ese momento estaba más preocupado con el hecho de que mis genitales estaban a punto de entrar en territorio desconocido y no tenía ni idea qué hacer o qué esperar.

Después de notar el terror en mi cara, me dieron el mejor consejo que pudieron, “¡Sé delicado!”. Lo dijeron al mismo tiempo como si lo hubiesen ensayado. Y después de un rato, y unas cuantas historias de fracasos un la cama, conducimos con el tiempo justo para vestirme para mi asombrosa ceremonia (y por supuesto la noche de bodas).

Afortunadamente, la primera vez ocurrió fluidamente. Bastante rápido, pero fluido. Sin meterme en muchos detalles de mi vida sexual, déjenme contarles que todos estamos vivos porque alguien tuvo sexo con otro (excepto Jesucristo).

¿Entonces por qué estamos en contra de hablar a favor del sexo, cuando estamos tan dispuestos a hablar en contra del sexo?

Quiero extenderles una invitación a que se unan a la conversación (en oposición a huir apenados de ella otra vez). La verdad es que el sexo lo encontramos por todos lados en las escrituras. Fue diseñado por Dios. Perfeccionado por los puertorriqueños. Y nosotros, como cristianos, tenemos la necesidad de hablar de ello, en un sentido no religioso, no juzgador, pero si relevante.

Podríamos hacer un mejor trabajo si habláramos acerca del sexo, en vez del usual “hablemos de por qué no tener sexo”. Estamos enviando a nuestros jóvenes vírgenes al matrimonio pero también los enviamos santurrones y mojigatos.

Y la gran cantidad de conversaciones que he tenido con nuevas parejas que tienen problemas en su vida sexual es asombrosa.

“Si predicamos todos los versículos en contra de la lujuria, la seducción y el pecado sexual (lo cual es lo correcto) entonces también debemos enseñar todos los versículos que hablan de la belleza, la creatividad, el romance y lo maravilloso del sexo (lo cual es lo mejor que se puede hacer)”.

Así que para esos que están esperando, aquí está la guía definitiva para esa primera vez como cristiano:

1. Crea expectativas realistas:

El quinto día de nuestra luna de miel, Catherine y yo tuvimos una conversación muy honesta. Estábamos disfrutando el uno del otro. Tropezando juntos en nuestras primeras veces, pero con más cosas buenas que malas. El problema era que había una expectativa creada por otros amigos vírgenes. Sonaba a algo como esto: “¡Oh amigos ustedes no verán la luz del día!” y “Estarán encerrados en la habitación toda la luna de miel”.

Así que eso fue lo que intentamos.

Pero fallamos.

Después de los 13 minutos más gloriosos por la mañana (el promedio nacional), estábamos listos para salir, conocer el lugar y sólo caminar por ahí cogidos de la mano y hablando acerca de qué queríamos hacer en la vida.

Pero nos sentíamos atrapados en la habitación. Como si de algún modo teníamos que hacerlo de nuevo. Por todos nuestros pacientes hermanos y hermanas que están en casa desesperados por tener sexo pero están atrapados en las reuniones hablando de por qué no debemos tener relaciones sexuales, Por ellos, deberíamos hacerlo otra vez”.

Si, después de una vez al día, estábamos satisfechos. Era bueno, fue maravilloso, nos sentimos conectados, pero eso era todo. Y ahí fue cuando descubrí que el sexo es absolutamente asombroso…pero también está gloriosamente sobrevalorado.

Y esa verdad, nos permitió liberarnos para tener una vida sexual increíble por los próximos 10 años.

Nos despojamos entonces de todas las expectativas incorrectas. Y en este contexto, servimos el uno al otro y nos amamos el uno al otro y hemos hecho dos hermosos hijos que fueron el fruto último de nuestra labor.

2. Olvídate de Hollywood.

Algunas personas creen que el sexo en la vida real es como en las películas. Todos siempre tienen un orgasmo (al mismo tiempo) y no hay necesidad de ir al baño a lavarse.

#Mentiras

Nuestro sistema mundial ha creado esta idea de lo que el sexo es y ha corrompido la verdad. Y las personas se pierden en la pornografía porque están tratando de recrear esta fantasía que fue creada por otra fantasía, y solo otra fantasía más lo puede convertir en una realidad.

Yo he estado ahi… y no funciona.

3. Disfrútalo

La verdad es que el sexo es trabajo. Una labor que se hace con amor y alegría, sí, pero a fin de cuentas es trabajo.

A veces toma tiempo que las dos partes lleguen realmente a conectarse. El juego y la paciencia son requeridos para un óptimo desempeño. Pero recuerda esto, el punto es disfrutar el uno del otro. De hecho, el mejor sexo para mí ocurre cuando me enfoco en ser la mejor pareja posible para ella.

Hay que trabajar (casi) todo el tiempo. Así que trabaja duro y diviértete. No se tomen tan en serio. Sean creativos, descubran qué es lo mejor para los dos y vayan a la acción.

4. Sigan aprendiendo:

El uno del otro. Y decidan que funciona mejor para los dos. Cada uno tiene sus propias reglas y límites y todo el mundo tiene un versículo Bíblico para justificar esto o lo otro. Pero hagan lo que sea que los complazca a los dos, sin perder de vista que hay que honrar a Dios y a ustedes mismos.

Si te quedas atrapado en el camino, entonces empieza a preguntar. No guardes lo que te molesta dentro de ti. Sí, es tu vida sexual, tu privacidad, tu espacio íntimo, pero hay otros ahí afuera que han estado juntos por mucho tiempo, han aprendido algunas cosas en el camino y te pueden enseñar.

El sexo cada vez se vuelve mejor. Especialmente si lo has estado haciendo con la misma persona por 10 años. Es por eso que apoyo 100% a esperar hasta el día de tu boda. Estoy completamente de acuerdo con Dios.

Pero Dios también nos regaló Cantar de los Cantares (las canciones de Salomón). Es como un tipo de Kama Sutra judío antiguo que nos abrirá las puertas de la poesía y a una conversación abierta y libre a lo que se refiere al sexo.

Quiero animarte a algo simple. Ten una verdadera conversación sobre el sexo. No una acerca de qué hay de malo acerca del sexo, sino una que te muestre lo bueno y santo y divertido que es. Ten una conversación de estas con tu esposa/esposo para que puedan alinear sus expectativas. Ten una incómoda conversación con tu líder, tu Pastor o mentor acerca de tu próxima noche de bodas.

Tú no eres obviamente un experto.

Ni yo tampoco.

Así que hablemos.

Abrazos: Carlos Rodríguez.

2 comentarios en «Hablemos del Sexo Cristiano (Para vírgenes y expertos)»

  1. Dentro del matrimonio que cosas no se deben hacer, cuando uno tiene privilegios.
    Será que uno puede tener intimidad cuando le toca predicar o coordinar el servicio?

    Responder
    • Hola, gracias por contactarnos, con respecto a tu pregunta.
      Si eres casado lo más importante es que los dos esten de acuerdo, si vas a predicar a o no, Pablo habla de abstenerte si deseas ayunar y orar. Pero la base es estar de acuerdo como pareja, en lo personal si tienes privilegios en la iglesia la prioridad estar conectado en intimidad con Dios.

      Responder

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