Buscando a Dios

He podido encontrar personas que buscan de Dios con diferentes motivaciones y actitudes y quisiera exponer unos cuantos grupos, en su mayoría no han experimentado el Amor del Padre Celestial, esto les hace mirar de una perspectiva de indiferencia a este tema de paternidad de Dios. Es decir, las personas buscan a Dios con actitudes incorrectas:

Buscando a Dios como un Bombero

Este grupo de personas se caracterizan por estar con muchos problemas, por la suma de malas decisiones de la vida, están urgidos para salir de una crisis, su situación interna es desesperanza, ansiedad, sufrimiento, lagrimas. Luego buscan alguien que apague sus incendios, hacen promesas a Dios que si él les hace el milagro entonces le prometen que le seguirán, luego Dios hace el milagro o les saca de la crisis, ellos vuelven a su mismo estilo de vida, viven agradecidos de Dios esperando el próximo incendio.

Buscando a Dios como un Santa Claus

Lo ven como el viejito con regalos, que cuando hacen una oración o consiguen alguien que “Esta más cerquita de Dios” les pueda orar para que les mande sus regalos, ellos buscan las bendiciones de Dios. Pero no al Dios de las bendiciones. ¿Has sentido que tu hijo te busca y te sirve solo para que le des un permiso? Pienso que Dios debe sentir regularmente eso que sientes.

Buscando a ser Dios

Este grupo de personas se creen Dioses en sí mismo, luchan con el ego muy alto, con la auto suficiencia y la auto idolatría, pero lastimosamente dejan de ser pragmáticos y ver sus vidas personales cómo verdaderamente están llena de problemas y de problemas para relacionarse con sus parejas, ellos viven de ideas y filosofías humanas, la manipulación y el control es su bandera. Este grupo de personas bloquearon ver a Dios como Padre por las experiencias duras de la vida, y le culparon a ese Dios Personal de su desdicha, prefieren re inventar a Dios como una energía cósmica, pero que no puede relacionarse como un Padre de Amor.
Pero el mismo principio que los otros grupos se mantiene, es decir la independencia de ver a Dios como Padre. Tienen la idea de que la religión es el opio de la sociedad, en parte tiene razón, pero ahora ellos son sus propios dioses. Ellos están desilusionados de las religiones, pero su corazón se muere de hambre por experiencias espirituales, mientras su conducta empieza a sufrir de bipolaridad mental y emocional.

Estos grupos de personas han existido siempre Jesús se enfrentó con ellos muchas veces en una ocasión después de darles de comer gratis ellos empezaron a seguirle:

Jesús les contestó: —Les digo la verdad, ustedes quieren estar conmigo porque les di de comer, no porque hayan entendido las señales milagrosas Jn. 6:26.

Estos grupos tienen actitudes de: “yo puedo hacer con mi vida lo que yo quiero cuando quiera, solo necesito de Dios cuando no alcance hacer algo. Esto se llama corazón huérfano, no han experimentado a Dios como Padre, por esa razón no saben cómo ser hijos, prefieren ver a Dios como distante, pero no permiten que Dios tenga relación con sus vidas.

Me encontrado con este tipo de personas que vienen una vez a una de nuestras reuniones o de vez en cuando, ellos sienten, reciben sus regalos, pero ellos no quieren más. Están cómodos en creer en Dios y tener una religión o una creencia pensando que eso es todo.

El despertar de los Hijos de Dios

Pero hay otro grupo de personas que se están levantando que quieren ser expuestos a la verdad, ellos quieren la verdad a toda costa, y empiezan a tener un corazón humilde, es allí donde el campo esta fértil para experimentar el amor del Padre Celestial, en el proceso serán llenos del Espíritu Santo y empezaran a escuchar la voz de Dios en el proceso experimentaran a Dios como Padre, allí es donde empiezan a sufrir una catarsis del corazón. Allí es donde renuncian a poner en primer lugar al trabajo, la familia, la pareja, los hijos, las adicciones, la cultura, etc. Ellos empiezan a ser los nuevos ciudadanos del Reino, entran a una nueva etapa de sanar su corazón de las heridas del alma causadas por el pasado. Ya no quieren hacer cosas para tener un nombre, o renombre ya no sirven a Dios para que les vean o admiran sus dones y talentos. Ellos descansan siéndose amados y mientras descansan de toda esa maquinaria mental por hacer algo en la vida, reciben la vida del Cielo, el amor del Padre se vuelve su experiencia diaria, empiezan a servir y equiparse para desarrollar un servicio al prójimo por amor y fluyen poderes y milagros a través de ellos, sanan a los enfermos, echan fuera los demonios, son transformadores de la historia empiezan recién a entender que son hijos.
El otro día tuve un sueño, “soñé que había un terremoto y yo estaba dentro de un edificio con muchas personas, todos corríamos buscando un lugar seguro en ese instante sentí que tenía miedo, y me dije: Un hijo de Dios no es gobernado por el miedo, en ese momento tome mi fe y puse mi mano en el piso y ordene con mi voz a al terremoto y las placas tectónicas detenerse y se detuvo el terremoto en un instante” Cuando desperté me dije a mi mismo que fue eso y mi Padre Celestial me llevo a:

 La creación aguarda con ansiedad la revelación de los hijos de Dios. Rom. 8:19

Experimentar ser un hijo de Dios no es un concepto no es un dogma es una experiencia interna que viene por revelación y la revelación vendrá solamente cuando nos soltemos y rindamos nuestra voluntad en las manos de Dios y reconozcamos que tenemos esas actitudes incorrectas dentro de nosotros. Entonces seremos verdaderamente libres.

Así que, si el Hijo los libera, serán ustedes verdaderamente libres. Jn 8:36

Bolivar & Ximena Ramón

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