¿Cómo hacer emocionante el matrimonio?

Construir un matrimonio sólido, que se extienda en el tiempo y que tenga la capacidad de transformar el viaje en una aventura emocionante requiere mucho trabajo y una clara comprensión de lo que es el amor.EN03

Un esposo dijo: “No cuento con una esposa que crea en mí; ella me menosprecia y me humilla, he perdido la confianza y la seguridad que tenía. Me miro a mí mismo y dudo que sea la persona correcta para hacer crecer la empresa que tenemos. Muchas veces, lloro en silencio, pero la amo y quiero continuar hasta el final.”

Este es el clamor silencioso de muchos que sueñan con ser admirados por la persona que han decidido amar. Pero la fuerza de la costumbre, la cercanía y el tiempo nos llevan a descuidar lo trascendental en toda relación de pareja; el respeto, la admiración mutua y las expresiones de afecto.

Otro cónyuge expresó; “¿Pero para qué le voy a decir que la amo, si ella ya lo sabe?”. Esta no es una frase propia de la conquista, es producto de una convivencia que se convirtió en rutina, la cual poco a poco fue matando los detalles fundamentales de una bella relación.

Todos los matrimonios tienen tiempos malos, en los que se piensa que no deberían haberse casado, pero eso no significa que sea cierto, es solamente que estamos pasando un momento de crisis. Es necesario superar los momentos difíciles, no tomar decisiones en medio del desánimo y comprender que este sentimiento pronto pasará. Todos tenemos la capacidad de amar y dejarnos amar. El secreto es volverlo a intentar para restablecer la conexión.

1. NUESTRA PROPIA RESPONSABILIDAD

Para convertir el matrimonio en una aventura emocionante, debemos comenzar con nosotros mismos. Si nos convertimos en personas alegres, llenas de paz, agradables y con las que sea grato vivir, será fácil construir un matrimonio emocionante. Esta actitud invita a que la otra persona desee lo mismo.

Cuando mejoramos nuestra manera de pensar y de actuar, algo sucede; apreciamos los pequeños detalles, reímos juntos y somos más agradecidos. Esto hace que pasar tiempo juntos y tomarnos de la mano sea una experiencia gratificante y de paso, anhelada.

2. SUPERANDO LAS CRISIS

Construir un matrimonio emocionante, donde disfrutamos ser los mejores amigos, no es cuestión de suerte, sino de esfuerzo, perseverancia y la habilidad de cuidar los detalles.

¿Por qué se producen tantas rupturas en los matrimonios? Porque creemos que el amor crece solo y esto está lejos de la verdad. El matrimonio requiere compromiso y dedicación. El matrimonio es el punto de partida para construir juntos un proyecto, donde la amistad y el respeto son indispensables.

Al matrimonio no lo sostienen las emociones, porque estas son fluctuantes, lo sostiene la convicción de que elegimos a la persona amada por una o varias razones que valen la pena y que la lucha constante de convertir el recorrido en una aventura emocionante y divertida es algo valioso.

Los divorcios en los últimos 20 años han crecido y principalmente en la última década, los divorcios de matrimonios que llevan menos de cinco años han alcanzado un promedio cercano al 20%. Hay varios momentos en la vida matrimonial que provocan conflictos en la pareja. En este período, las personas se vuelen individualistas y egoístas. Se subestima la estabilidad que ofrece el matrimonio y se olvidan los buenos momentos que han vivido juntos.

Todos los estudios sobre la vida en sociedad demuestran que una necesidad fundamental de todo ser humano es sentirse amado y vivir en un entorno que le provea seguridad. Todos necesitamos sentirnos protegidos y cuidados por nuestra familia. La seguridad la provee la certeza de que estamos viviendo una relación estable y fundamentada en el compromiso.

Saber que tenemos una familia que nos da sentido de pertenencia nos provee seguridad y confianza. Nada otorga más felicidad que tener un matrimonio estable. Investigaciones aseguran que los individuos casados se suicidan menos y tienen un cincuenta por ciento menos de depresión. Esto revela la importancia que tiene el matrimonio.

3. ¿CÓMO HACER EMOCIONANTE EL MATRIMONIO?

  • Comuniquemos y comprendamos más. La comunicación y el diálogo son fundamentales en la vida conyugal. Esta comunicación no solo debe contener una afectuosa disposición para hablar y escuchar, sino que además debe partir de una disposición de lograr una agradable convivencia. Comunicarnos es fundamental y debe partir de una transformación interior que posibilite un corazón sano y abierto. Hablemos, simplemente hablemos de temas personales; cómo nos sentimos, qué nos gusta y qué no.
  • Concentrémonos en apreciar las virtudes que nos identifican. Detengámonos para admirar y halagar; sus ojos, su cabello, sus labios, su forma de ser, su trabajo, su dedicación a la familia… Cuando somos capaces de ver al otro como la persona que solo merece nuestro halago y admiración, las cosas cambian. Entonces y solo entonces, somos capaces de sostener una relación que dignifica, eleva la estima y fortalece el carácter. Cuando somos capaces de concentrarnos en descubrir al ser maravilloso que amamos, estamos listos para exteriorizar eso que sentimos: “Toda tú eres hermosa y bella”. “Aprecio mucho tu amistad”. “Valoro lo que haces por la familia”.
  • Respetemos y otorguemos un lugar de importancia a nuestro cónyuge.
  • Recordemos los buenos momentos que hemos pasado juntos. Recordar cuando nos conocimos y cuando nos hicimos novios, hace que anhelemos vivir nuevamente esos momentos.
  • Volvamos a conectarnos con nuestro cónyuge. Nos acercamos a la persona amada cuando somos conscientes de que esta relación es un vínculo con destino, que tiene un mañana y un futuro agradable. Volvamos a ilusionarnos con el proyecto que nos une.
  • La admiración genera respeto, el respeto, aceptación, la aceptación, comprensión y la comprensión, una agradable convivencia.

4. LO QUE ACERCA A LA PAREJA

  • Disfrutar la vida y facilitar que nuestro cónyuge lo haga también. Ello implica también respetar nuestras individualidades. Cuando reconocemos que somos diferentes y que tenemos intereses particulares, ahí hay acercamiento. El respeto a la individualidad es fundamental para el acercamiento porque da aceptación y valoración de la persona como tal. Esta individualidad debe expresarse teniendo proyectos personales.
  • Convertirnos en los mejores amigos.
  • Divertirnos juntos y disfrutar la compañía del otro.
  • Hacer planes y ejecutarlos.
  • Tener buen humor, uno que arranca sonrisas y dignifica a la persona amada.
  • Descubrir lo que le agrada al otro y hacerlo.
  • Dialogar sinceramente, expresando sentimientos y pensamientos. Un diálogo inteligente que aborde temas apasionantes para ambos.
  • Estimar a la persona amada otorgándole un lugar de importancia en nuestra vida.
  • Demostrar afectividad con abrazos, besos y caricias. El contacto físico es fundamental en la pareja y el cariño espontáneo es insustituible; expresan aceptación, ánimo, fortaleza, bajan los niveles de ansiedad y acrecientan la confianza.
  • Respetarnos, desarrollando la capacidad de discutir sin herirnos y de diferir sin subestimarnos.
  • Confiar mutuamente.
  • Comprometernos con el matrimonio. El sabernos unidos en las buenas y en las malas, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, nos acerca. Saber que nuestro amor prevalece sobre los altibajos de las emociones porque está fundamentado en un amor incondicional, provee seguridad. El amor y el compromiso van de la mano.  Así como el compromiso es resultado de una decisión, también lo es el amor, el amor no es solo algo que sucede, debe cultivarse para que se desarrolle.
  • Practicar la solidaridad, es decir, compartir responsabilidades y complementarnos en ellas. La solidaridad genera identificación, cercanía, apoyo y cooperación. Nos acercamos cuando sabemos que dos pueden más que uno y reconocemos que nos necesitamos mutuamente.
  • Ser agradecidos el uno con el otro. Nos acercamos cuando valoramos el esfuerzo del otro y lo expresamos. El agradecimiento valora el gesto amable y todo acto de servicio.
  • Perdonar y perdonarnos.
  • Realizar proyectos juntos. Los proyectos compartidos nos invitan a caminar en una misma dirección y nos ayudan a integrar fuerza, inteligencia y creatividad.
  • Tener la voluntad para acercarnos.

Nada es más gratificante que tener un matrimonio estable, capaz de superar las crisis.

Todos deseamos un matrimonio emocionante, pero esto no ocurre en automático, debemos procurarlo y construirlo.

Sixto Porras (Director Regional de Enfoque a la Familia)

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